El director francés Just Philippot debuta con una película que usa una granja de saltamontes muy inquietantes como metáfora del malestar social y la falta de sostenibilidad de nuestro modo de vida
El director francés Just Philippot debuta en la dirección de un largo con La nube, formalmente una película de terror, pero que encapsula la historia de una familia y las preocupaciones de la clase media francesa sobre su descenso de nivel de vida y sobre la falta de sostenibilidad de su modelo de vida, que en cierta forma también es el nuestro. La película fue seleccionada por Cannes para ser proyectada dentro de la semana de la crítica, pero debido a la pandemia global la hemos podido ver en el Festival de Sitges, donde Suliane Brahim, su protagonista, se ha llevado el premio a la mejor actriz y la película la mención especial del jurado.
La película transcurre en una localidad rural francesa. Allí reside la familia protagonista; la madre, Virginie (Suliane Brahim), ha convertido la explotación ganadera de cabras de su granja en una explotación intensiva de saltamontes para convertirlos en harina tras la muerte de su marido. Tiene dos hijos, la joven adolescente Laura (Marie Narbonne) y Gaston (Raphael Romand), unos años menor. Las cosas no son fáciles para ellos, Virginie intenta crear un producto de alta calidad con su harina para intentar venderla en ferias y tiendas ecológicas, porque tal como lo ve ella el modelo actual de explotación de ganado para obtener proteínas en nuestra dieta no se sostendrá mucho más. Pero le cuesta un horror vender, y menos al precio que tiene que pedir para ganar algo. Sólo parece interesarse por ella un criador de patos que la quiere para darla de comer a sus animales. Si no fuera por su vecino y amigo Karim (Sofian Khammes), un hombre de origen norteafricano que se dedica a la viticultura, no llegarían a final de mes. Se está a punto de rendir, incluso le ha llegado a decir a su hija que venderían y se mudarían para empezar de nuevo -algo que la joven recibe con alegría, puesto que es víctima de bullying en la escuela-, cuando descubre accidentalmente que sus saltamontes pueden alimentarse con sangre y que entonces se reproducen muchísimo, alcanzan mayor tamaño y tienen mucha más energía. Entonces decide cambiar su modelo y empieza a expandir sus invernaderos para producir en gran cantidad y vender a los ganaderos locales, lo que atrae la ira de su hija. Además los nuevos saltamontes pueden llegar a ser muy agresivos lo que traerá más problemas aún más graves.
Una de las virtudes de La nube es la sólida construcción de sus personajes; la familia y sus dinámicas me resultaron cercanas y creíbles. Suliane Brahim, una actriz excelente, logra transmitir a la perfección el cansancio y la desesperación de su personaje. Nada parece salirle bien; su negocio tiene sentido comercial para ella -y si todos pensáramos con lógica, en general lo tendría-, pero nadie compra su harina, encima lo novedoso de su granja hace que los compañeros de escuela se metan con su hija y ésta la culpe a ella. Por eso cuando descubre el extraño secreto de sus saltamontes decide enviar sus convicciones a la basura y volcarse en hacer crecer su negocio sin tener nada más en cuenta, igual que lo hacen sus vecinos. Este cambio le trae una cierta holgura económica pero tiene que pagar un gran precio personal.
Visualmente la película está muy bien. Por un lado la fotografía intenta ser naturalista para transmitir al máximo la sensación de realidad del entorno. La historia transcurre en el campo, pero no es un entorno bucólico sino más bien poblado de explotaciones intensivas. Cuando la fotografía se acerca a los saltamontes la cosa cambia, logrando imágenes muy inquietantes hasta el paroxismo del final de la película. El diseño de sonido también juga un papel muy importante desde el momento en el que el ruido de los millones de insectos de la explotación se oye como sonido de fondo continuamente, provocando un extra de nerviosismo a los personajes y a los espectadores.
La nube me ha gustado; podría haberse acortado un poco en el segmento central y el personaje del niño está poco desarrollado pero el guion me ha parecido muy bueno. Los actores y la realización la acaban de convertir en una muy buena película. Su mensaje es tan evidente como pertinente, para la sociedad francesa y también para la nuestra: nuestro futuro pinta difícil, y si no hacemos cambios lo será aún más.
(c) 2020 Jordi Flotats
Ficha Técnica:
- Título original: La nuée
- Año: 2020
- Duración: 1h 41min
- País: France
- Director: Just Philippot
- Guion: Jérôme Genevray, Franck Victor
- Productor: Manuel Chiche, Thierry Lounas, Olivier Père
- Fotografía: Romain Carcanade
- Montaje: Pierre Deschamps
- Música original: Vincent Cahay
- Reparto: Suliane Brahim, Nathalie Boyer, Sofian Khammes, Victor Bonnel, Marie Narbonne, Raphael Romand
- Sitio web: https://capricci.fr/wordpress/product/la-nuee/
- Trailer: