DUNE

Tras lograr continuar con éxito Blade Runner, Dennis Villeneuve se atreve ahora con la adaptación de Dune, una de las novelas más populares de ciencia-ficción pero nada fáciles de llevar al cine. El resultado es bueno, aunque la película sólo abarca la mitad de la historia.

Dune Dune es una de las novelas de ciencia-ficción más populares desde su publicación en 1965. Su autor Frank Herbert ganó los premios Hugo y Nebula (los más prestigiosos del género) y realizó diversas continuaciones que no llegaron a tener el impacto de la novela original. La historia, situada 10000 años en el futuro, nos presenta un gran imperio que se extiende por vastas extensiones de la galaxia. Su gobierno es cuasifeudal; un emperador cede el control de grandes áreas a casas nobles que las gobiernan a su antojo. Los pilotos que se encargan de gobernar las naves que viajan más rápido que la luz y conectan el imperio tienen un poderoso gremio, así como la orden de las Bene Gesserit, un grupo de mujeres que tienen como objetivo la preservación y la mejora de la raza humana que ejercen su poder de forma solapada. En el centro de todo está el planeta Arrakis, también llamado Dune, un lugar desértico cuyo suelo y aire contienen la especia, la sustancia que permite a los pilotos navegar entre las estrellas. Sin la especia no hay imperio, por lo que el control de Dune otorga un gran poder.

Sobre este tapiz, Frank Herbert crea una historia que sigue los pasos del Viaje del Héroe que describió Joseph Campbell, cuyo patrón siguen películas y libros tan famosos como La Guerra de las Galaxias o El Señor de los Anillos, pero que también se preocupa por explorar motivos ecológicos, religiosos y sociales. El éxito del libro y sus secuelas, propició que el cine se interesara en una adaptación que llegó en 1984 de la mano de David Lynch, cuya personal forma de entender la historia y su estética chocaron con el productor de la película Dino de Laurentis. Su montaje final tenía más de cinco horas de duración, que le obligaron a reducir a poco más de dos. El resultado, aunque estéticamente notable, no terminó de convencer a nadie: ni al público ni al propio Lynch. Tras varios proyectos televisivos, la obra ha vuelto a adaptarse al cine de la mano del director canadiense Dennis Villeneuve, que ya demostró con Blade Runner 2049 que no temía afrontar proyectos complicados. Para intentar adaptar el argumento de libro con fidelidad sin caer en duraciones excesivas, se ha dividido el proyecto en dos películas, la primera de las cuales acaba de llegar a las salas.

La película sigue la primera parte del argumento del libro. Arranca con la casa Atreides recibiendo del Emperador el encargo de explotar y gestionar Dune tras ochenta años en manos de la casa Harkonnen, enemiga declarada de los Atreides. A pesar de que pueda parecer un regalo, hay posibilidades de que pueda estar envenenado; los Harkonnen, liderados por el siniestro Baron Vladimir Harkonnen (Stellan Skarsgård) no van a renunciar fácilmente y no está claro que el Emperador quiera inmiscuirse en la posible guerra. El duque Leto Atreides (Oscar Isaac) acepta el reto y decide trasladarse a Dune con su familia: su concubina Lady Jessica (Rebecca Ferguson), perteneciente a la orden Bene Gesserit y su hijo Paul (Timothée Chalamet). Paul fue el resultado de la desobediencia de Jessica a su orden; se le ordenó tener una hija, pero tuvo un hijo varón con la esperanza de que fuera el Kwisatz Haderach, una especie de Mesías que llevara a la humanidad a un nuevo nivel. Paul ha recibido el entrenamiento de su madre en las disciplinas de su orden y empieza a tener sueños quizás proféticos sobre Dune donde aparece una joven perteneciente a los nativos del planeta, los Fremen (interpretada por Zendaya).

Una vez llegados a Dune, los Atreides se encuentran que sus predecesores han hecho lo posible para dejar las instalaciones inservibles. Además la política de los Harkonnen con los Fremen era prácticamente de exterminio, con lo cual tampoco pueden contar de entrada con su apoyo a pesar de la mejor voluntad del Duque Leto. Pronto llegará el ataque y Paul y su madre deberán buscar refugio entre los Fremen. Pero éstos son un pueblo duro; deberán luchar para conseguir que los acepten.

En mi opinión las mayores cualidades de Dune son su aspecto visual y la recreación del universo que propone la novela de Frank Herbert. Visualmente la película es preciosa; los diseños de las naves y los edificios huyen de los que estamos acostumbrados a ver en el cine de ciencia-ficción. La película es apropiadamente grandiosa; está ambientada en un opulento aunque decadente imperio galáctico y por tanto todo está hecho a escala titánica. Las naves tienen tamaño de ciudades y la arquitectura recuerda a la maya. Supongo que por el mismo motivo su estética entroca directamente con la imaginería fascista de la Alemania nazi en su retrato de los Harkonnen y los soldados imperiales. Todo esto logra impresionar e inquietar a partes iguales. Cuando al final de la película la acción se mueve a los desiertos del planeta Arrakis, con sus océanos de arena poblados por gusanos gigantescos capaces de tragarse máquinas del tamaño de edificios, nos muestra un paraje precioso aunque árido, con una población que sabe vivir de lo poco que ofrece.

La historia que nos explica la película detrás de este mayúsculo trabajo de ambientación sigue con razonable fidelidad a la novela original. Villeneuve narra con ritmo pausado y tono épico, apropiados para el material que adapta, pero en algunos momentos me costó un poco conectar con los personajes. El reparto de la película es excelente, aunque la mayor parte de los personajes tiene poco desarrollo; sólo Paul y su madre Jessica tienen más tiempo para desarrollar sus papeles. Ambos realizan un muy buen trabajo; Timothée Chalamet huye del prototipo de héroe de mandíbula cuadrada para componer un personaje vulnerable, temeroso del futuro que parece esperarle si sus visiones se cumplen. Teme acabar desatando una guerra que, justa o injusta, cause tanto sufrimento como el que hay en ese momento. Rebecca Ferguson dota de mucha más humanidad a su personaje que la que tiene en la novela original, lo que en mi opinión le sienta bien. Los fremen aparecen sólo de forma testimonial, es de esperar que en la siguiente película cobrarán mucho más protagonismo. Zendaya, una actriz excelente, sólo debe aparecer como visión y Javier Bardem, un líder de los Fremen, tiene sólo dos escenas.

En conjunto Dune me ha parecido una muy buena película, cuyo visionado me hipnotizó en su mayor parte gracias a lo impresionante de las imágenes que propone. El hecho que sólo cuente la mitad de la historia creo que juega algo en su contra, ya que carece de climax final. Espero que coseche sufiente éxito como para que se ruede su conclusión.

(c) 2021 Jordi Flotats

Ficha Técnica:
- Título original: Dune
- Año:
- Duración: 2h 35min
- País:
- Director: Denis Villeneuve
- Guion: Jon Spaihts, Denis Villeneuve, Eric Roth basándose en la novela de Frank Herbert
- Productor: Per Henry Borch, Cale Boyter, Joseph M. Caracciolo Jr., Amanda Confavreux, Herbert W. Gains, Joshua Grode, John Harrison, Brian Herbert, Kim Herbert, Fuad Khalil, Tanya Lapointe, Robbie McAree, Byron Merritt, Mary Parent, Richard P. Rubinstein, Jon Spaihts, Thomas Tull, Denis Villeneuve
- Fotografía: Greig Fraser
- Montaje: Joe Walker
- Música original: Hans Zimmer
- Reparto: Timothée Chalamet, Rebecca Ferguson, Oscar Isaac, Jason Momoa, Stellan Skarsgård, Stephen McKinley Henderson, Josh Brolin, Javier Bardem, Sharon Duncan-Brewster, Chen Chang, Dave Bautista, David Dastmalchian, Zendaya, Charlotte Rampling, Babs Olusanmokun, Benjamin Clémentine, Souad Faress, Oliver Ryan, Stephen Collins, Charlie Rawes, Richard Carter, Gloria Obianyo, Michael Nardone, Duncan Pow, Károly Baksai, Paul Bullion, Gianni Calchetti, Ben Dilloway, Björn Freiberg, Balázs Megyeri, Ferenc Iván Szabó, Laszlo Szilagyi, Peter Sztojanov Jr., István Áldott
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Subido por Jordi Flotats con fecha 06/10/2021 11:02:18